La Restauración del Tarot de Marsella
Cuando Alejandro Jodorowsky y yo nos encontramos en París, el hecho de colaborar en la edificación de una obra mayor se impuso a nuestras conciencias como una evidencia. Fue muy rápido como tomamos la decisión de trabajar juntos a fin de restaurar el Tarot de Marsella tal y como era en su origen. En nuestros respectivos recorridos, hemos estudiado el Simbolismo a través de una multitud de canales y durante toda nuestra vida. Qué impresionante sincronicidad encontrarse, precisamente en el momento en el que ello convertiría una necesidad… Para ser más explícito y poder ir más lejos, podemos decir que nuestra vida entera nos ha preparado para este trabajo común, y que este encuentro no era el fruto de un simple azar. Los primeros dos años nos sirvieron para recolectar, reunir, consultar y repartir multidocumentos, así como para autentificar las diversas fuentes y de este modo permitirnos apartar los datos no completos. ¡Un trabajo de hormiga! Los dos años siguientes nos permitieron recomponer luego, por ordenador, los rasgos originales con la preocupación constante y minuciosa de la perfección. El trabajo por vía informática se extendió en tres fases mayores: el análisis de todos los documentos de las diferentes épocas, donde cada carta fue observada literalmente con lupa, con la posibilidad de una gran ampliación gracias a la técnica del zoom; la comparación por transparencia de todas las cartas de las diferentes épocas para encontrar de modo pertinente los rasgos auténticos; y el dibujo de los nuevos rasgos restaurados. Este trabajo con el ordenador nos ha tomado alrededor de unas 5000 horas.
He intentado reconstituir el Tarot de Marsella tal y como era en su origen, el juego original que ya no se encontraba a la disposición del gran público. Esta reconstitución puso en marcha un desarrollo complejo de comparación entre los símbolos presentes en los numerosos juegos de Europa. Esta manera de hacer fue ejecutada según la tradición del Tarot de Marsella que me ha sido transmitida por sus herederos. Ello ha hecho intervenir una lógica iniciática extremadamente precisa que sería muy arduo resumir aquí, es una de las riquezas que le son reveladas a mis alumnos en los diferentes talleres y seminarios que doy en todas las partes del mundo.
Los símbolos originales han sido borrados con la sucesión de las generaciones de los Maestros en Cartas que continuaron con la reproducción del Tarot de Marsella. Os confieso que no esperábamos, al acabar, encontrar tantos detalles y llegar a semejante resultado. El descubrimiento en la lámina del huevo del águila fue un acontecimiento decisivo que nos confirmó que una cantidad increíble de símbolos olvidados estaban escondidos, esperando simplemente a ser revelados. Los demás descubrimientos nos permitieron comprender y poder enseñar la lógica con la que el Tarot ha sido construido al origen. Entre los otros símbolos restaurados, en la gama de los más comprensibles para el gran público, puede citarse las dos serpientes enlazadas a los pies de la carta Templanza, y los cuatro elementos en el As de Copas. ¡La limpieza del resultado y la sencillez del rasgo no autorizan a creer que haya sido un trabajo fácil! El Arte Sagrado es un Arte extremadamente complejo que no tiene nada que envidiar a ninguna de las ciencias de este mundo.
Si estos símbolos, “ocultos” durante más de tres siglos aparecen hoy una vez descubiertos tan claramente, demuestran que esta ciencia estaba sellada maravillosamente y de modo misterioso. Hoy, el Tarot, él mismo, ha elegido renacer entre nosotros y revelarse de nuevo.
El Tarot es un libro mudo, un ordenador cósmico cuya finalidad hoy es la de transmitir una Iniciación Planetaria…